
El sangrado menstrual abundante, también conocido como menorragia, es una alteración del ciclo menstrual que afecta la calidad de vida de muchas mujeres. Más allá de una molestia puntual, puede reflejar desequilibrios hormonales o condiciones ginecológicas que requieren atención médica.
Entender qué se considera sangrado excesivo, cuáles son sus causas más comunes y cómo se puede tratar de forma efectiva es fundamental para actuar a tiempo y recuperar el bienestar físico y emocional.
¿Qué es el sangrado menstrual abundante?
Se considera sangrado menstrual abundante cuando la cantidad de sangre durante la menstruación supera lo habitual, interfiriendo con las actividades cotidianas o generando anemia. No se trata simplemente de tener una regla intensa, sino de un patrón recurrente que puede tener causas médicas de fondo.
Algunos criterios que permiten identificarlo:
- Necesidad de cambiar compresas o tampones cada 1-2 horas durante varias horas consecutivas.
- Uso de doble protección (tampones + toalla) para evitar fugas.
- Sangrado que se extiende por más de 7 días.
- Presencia de coágulos grandes con frecuencia.
- Fatiga, falta de aire o palidez asociada al sangrado.

Síntomas asociados al sangrado mensual abundante
Además del volumen excesivo de sangre, el sangrado menstrual abundante puede presentarse con otros signos:
- Dolor pélvico más intenso de lo habitual.
- Presión en la parte baja del abdomen.
- Dificultad para dormir debido a la necesidad de cambiar protección nocturna.
- Cansancio persistente o falta de concentración, consecuencia de la pérdida de hierro.
¿Cuándo consultar al médico?
Es importante buscar atención médica si:
- El sangrado limita tus actividades cotidianas.
- Notas síntomas de anemia como mareos, debilidad o dificultad para respirar.
- Tu ciclo se vuelve irregular o muy corto entre menstruaciones.
- Estás en la menopausia y vuelves a sangrar.
Detectar a tiempo la causa del sangrado abundante permite aplicar tratamientos más eficaces y evitar complicaciones mayores.
Causas frecuentes del sangrado menstrual abundante
Existen múltiples factores que pueden provocar o contribuir a esta condición. Algunos están relacionados con alteraciones hormonales, mientras que otros tienen una causa estructural o médica específica.
Miomas uterinos
Los miomas o fibromas uterinos son tumores benignos que crecen en el músculo del útero. Dependiendo de su tamaño y ubicación, pueden presionar el endometrio (capa interna del útero) y causar sangrados intensos.
Ubicaciones frecuentes de fibromas
- Submucosos: crecen dentro de la cavidad uterina y son los más asociados al sangrado.
- Intramurales: se desarrollan dentro del grosor de la pared uterina.
- Subserosos: se proyectan hacia la parte externa del útero.
Pólipos uterinos
Son crecimientos benignos en el revestimiento interno del útero. Aunque suelen ser pequeños, pueden causar sangrados prolongados o intermenstruales.
Adenomiosis
Es una afección en la que el tejido endometrial penetra el músculo uterino. Esto provoca que el útero se engruese y aumente su volumen, generando menstruaciones más dolorosas y abundantes.
Trastornos hormonales
Los desequilibrios entre estrógeno y progesterona afectan el ciclo ovulatorio y el grosor del endometrio, lo que puede dar lugar a una menstruación excesiva. Es frecuente durante la adolescencia o en la transición a la menopausia.
Alteraciones en la coagulación
Algunas mujeres presentan trastornos de la coagulación, como la enfermedad de von Willebrand, que dificultan el control del sangrado y pueden intensificar la menstruación.
Dispositivos intrauterinos (DIU) no hormonales
El DIU de cobre puede provocar un aumento del sangrado durante los primeros meses tras su colocación. Si el sangrado no mejora, conviene consultar al ginecólogo.
Factores de riesgo
Ciertas condiciones o etapas de la vida pueden aumentar la probabilidad de sufrir sangrado menstrual abundante:
- Antecedentes familiares de miomas o trastornos de sangrado.
- Edad entre 30 y 50 años.
- Inicio reciente de la menstruación (menarquia) o proximidad a la menopausia.
- Presencia de enfermedades autoinmunes o tiroideas.
- Obesidad o sobrepeso.
Complicaciones del sangrado menstrual abundante
Cuando el sangrado es crónico o no se trata adecuadamente, puede provocar consecuencias a medio y largo plazo:
Anemia por deficiencia de hierro
Es la complicación más frecuente. Al perder una gran cantidad de sangre, los niveles de hierro disminuyen, lo que provoca fatiga, debilidad y dificultad para concentrarse.
Deterioro de la calidad de vida
Muchas mujeres ven afectadas sus rutinas laborales, sociales o personales debido a la necesidad constante de cambiar protección o por el temor a manchas.
Problemas de fertilidad
En algunos casos, las causas del sangrado (como miomas, pólipos o adenomiosis) pueden interferir con la implantación del embrión o generar abortos espontáneos recurrentes.
Tratamientos disponibles
El tratamiento dependerá de la causa, la severidad del sangrado, la edad de la paciente y si desea conservar la fertilidad.
Tratamientos farmacológicos
- Antiinflamatorios no esteroides (AINEs): como el ibuprofeno, ayudan a reducir el sangrado y el dolor.
- Anticonceptivos hormonales: regulan el ciclo y reducen el volumen menstrual.
- Ácido tranexámico: disminuye la pérdida de sangre durante la menstruación.
- Hormonas específicas (como progestágenos o DIU hormonal): controlan el crecimiento del endometrio.
Tratamientos quirúrgicos
- Histeroscopia: permite extraer pólipos o pequeños miomas.
- Ablación endometrial: destruye el revestimiento interno del útero para reducir el sangrado.
- Miomectomía: extirpación de miomas sin retirar el útero.
- Histerectomía: retirada total del útero, recomendada solo en casos severos y como último recurso.
Prevención y autocuidado
Aunque no siempre se puede prevenir el sangrado menstrual abundante, sí es posible reducir su impacto y actuar con mayor conciencia corporal:
- Lleva un calendario menstrual para detectar cambios en duración o cantidad.
- Acude a controles ginecológicos regulares.
- Mantén una dieta rica en hierro y vitamina C.
- Consulta ante cualquier sangrado intermenstrual o fuera de lo habitual.
A tener en cuenta durante el sangrado mensual
El sangrado menstrual abundante no debe normalizarse ni pasarse por alto. Aunque es una condición común, especialmente en determinadas etapas de la vida, puede ocultar problemas médicos que requieren atención y tratamiento.
Si te sientes identificada con los síntomas descritos o notas que tus menstruaciones están afectando tu calidad de vida, no dudes en acudir al ginecólogo. Hoy existen múltiples opciones para diagnosticar la causa y mejorar tu bienestar sin comprometer tu salud reproductiva.
